Recuerdo siempre la primera vez que vi a la tía Moniquín, esa sonrisa que marcó nuestras vidas para siempre, ese ángel que cuidó de mi y de mi Gabo, todo el amor y dedicación, aprendí mucho de ellas, porque luego la tía Moni, la tía Mary, la tía Zoilita y la tía Jenny se convirtieron en nuestra familia porque nos adoptaron y dieron tanto amor, como se lo dije a ellas, ojalá pudiera dejar a mi Gabo hasta la universidad, pues su enseñanza es con amor y valores.
Gracias tía y nos vemos pronto !!!!!
Jenny Ortega